Líderes para el Siglo XXI

El mundo de hoy ha cambiado y por primera vez estamos en una sociedad mayoritariamente urbana y superpoblada. Desde 2004 más del 50% de los habitantes del planeta vivimos en grandes centro urbano o zonas conurbadas. En los últimos 110 años la población del mundo se ha multiplicado por cinco, algo que antes demoraba miles de años.

Esta nueva sociedad interconectada e informada está cambiando los paradigmas sobre inmensa cantidad de aspectos de la vida. Lo que hace apenas un cuarto de siglo era verdad predecible y estable, hoy aparece cada día revaluado en todos los frentes. El liderazgo del siglo 21 requiere de un cambio de enfoque y de una nueva práctica basada en las realidades presentes, tanto en los ámbitos privados como en lo público y las organizaciones. El nuevo liderazgo se centra en el colectivo y trasciende los destellos de individuos “tocados” de una especie de gracia divina.

El liderazgo del pasado ya no es capaz de hacer frente a los complejos problemas de las comunidades y organizaciones de hoy. Ese viejo liderazgo partía de la base de encontrar individuos capaces de inspirar e influenciar a los demás para resolver problemas y alcanzar metas, se basaba en un tipo de “héroes” que suplían la deficiencia del resto de las personas.

Una nueva concepción del liderazgo “post-heroica” surge desde finales del siglo veinte y se basa en la transformación sustentada de abajo hacia arriba, orientado a construir comunidad y a compartir el poder, en un mundo que cada vez más e hace plano, en especial en el aspecto de las relaciones sociales y de los individuos con lo público. Ello explica cómo parece cada día estar siendo golpeado el sentido jerárquico y verticalista de la organización social. Emergen con fuerza inusitada organizaciones sociales, movimientos estudiantiles, redes incontrolables que no solo gestionan intereses particulares y grupales sino que incluso se toman los espacios de la política

Desde esta Los estudiosos de esta nueva se identifican tres aspectos comunes: el liderazgo compartido, el liderazgo como una relación, y el liderazgo en la comunidad.

Se parte del supuesto que todos tenemos cualidades de liderazgo que pueden ser agrupadas y los utilizará cuando sea necesario, cuando se trabaja con otros en cuestiones vitales comunes.

El liderazgo como relación, gira en torno a la idea de una red de relaciones fluidas y se basa en los conceptos de empoderamiento, participación, colaboración y servicio.

El liderazgo en la comunidad, prevé la comunidad como un espacio en que la relación de liderazgo se lleva a cabo. “Las comunidades de compromiso” (Kofman y Senge, 1993) representan un cambio de la competencia y el egocentrismo, aportan un modelo para la organización y un refugio para la expresión de la espiritualidad, la práctica de nuevas formas de relacionarse, y la promoción de valores tan importantes como la confianza, el compromiso, el intercambio y la propiedad.

Además, la mayoría de programas de formación en liderazgo coinciden en ser demasiado a menudo a corto plazo, de arriba hacia abajo, y genérico, y por un enfoque centrado en crecimiento personal del “líder” más que el desarrollo sistemático de los grupos que desean lograr un cambio en su entorno o adaptarse a los cambios en el mismo.

Así pues, el liderazgo para el siglo 21 es integral: se centra en grupos u organizaciones, en lugar de individuos e involucra al grupo en el corazón, mente, espíritu y energía. Las fuerzas impulsoras de esta filosofía son, entonces, la comunidad, el corazón del liderazgo de un grupo, la visión, el aprendizaje, que estimula la mente y la acción y estimula la energía. Desde este punto de vista, el desarrollo del liderazgo pasa de estar centrada en el individuo al colectivo, centrada en la construcción de relaciones y de programas de desarrollo del incrustado en temas concretos identificados por los participantes en el proceso. Entonces se puede hablar de co-líderes comprometidos con la acción concertada hacia una visión colectiva (Vandenberg y Sandmann, 1995).

El desarrollo comunitario es el fomento del espíritu de un grupo y el crecimiento de su compromiso, identidad, lealtad y voluntad de trabajar por un objetivo común. El desarrollo organizacional es el aumento de la capacidad de un grupo para participar en una acción concertada y eficaz para alcanzar los objetivos del grupo. El desarrollo del liderazgo es el crecimiento de las capacidades de las personas para facilitar el desarrollo de la comunidad y el desarrollo organizacional. Su objetivo es desarrollar las capacidades de los individuos para construir tanto el espíritu comunitario de un grupo y su capacidad para participar en una acción eficaz.

Los valores del nuevo liderazgo

Visión de conjunto. Desarrollar una visión compartida, enfocada en el futuro y basada en las fortalezas de un grupo es un punto de partida esencial. La Visión involucra el espíritu, da sentido y objeto a los esfuerzos de grupo, y permite a sus miembros actuar por encima de su propio interés y mantener la motivación. Una visión compartida proporciona un límite para la acción.

Liderando juntos. En las organizaciones, los roles de liderazgo son compartidas y todo el mundo se hace responsable de proceso del grupo y la acción. La confianza se desarrolla a través de una comunicación honesta y abierta, como primer requisito. Los directivos promueven el desarrollo de cada persona mediante el modelado, la enseñanza inspiradora, la delegación, y el servicio.

Aprendiendo Juntos. Se basa en el conocimiento, que ofrece contenido a una visión e informa a la acción. Los miembros del grupo aportan no sólo conocimientos, sino también la construcción de conocimiento nuevo a través de ciclos de aprendizaje. Los ciclos de aprendizaje implican planificar, actuar y reflexionar juntos.
Construcción de la Comunidad. En el corazón de una comunidad solidaria, con fuertes relaciones dentro del grupo, la confianza es forjada por la visión, lo que lleva, aprender y actuar juntos. El sentido de comunidad se refleja en los sentimientos de identidad y compromiso, en la aceptación y el aprecio de la diversidad y en los procesos constructivos para el examen y la mediación de conflictos.

El desarrollo de la energía. La Energía colectiva es la capacidad del grupo para desarrollar u obtener los recursos necesarios para alcanzar sus objetivos. Para alimentarla, un grupo debe centrarse en el desarrollo de la organización o la creación de capacidades. La Energía colectiva requiere la promoción de la propiedad colectiva de la visión, el aprendizaje, la planificación, la toma de decisiones y la acción.

Actuar juntos. Actuando en conjunto se concentra la energía colectiva y se da vida a una visión. El proceso de acción requiere el trabajo en equipo, análisis de políticas y estrategias, y la organización eficiente de los activos de una comunidad y sus recursos. Facilitadores – los líderes designados o consultores – deben estar comprometidos con el proceso, dedicado al bienestar del grupo, y separado de la necesidad de mantener el poder y control.

La comunicación. Un grupo debe tener la comunicación interpersonal fuerte. Mejorar la comunicación requiere la práctica del diálogo – escuchar para comprender, reflexionar sobre sí las opiniones, manteniendo la mente abierta actitudes, y en última instancia, el descubrimiento de un terreno común en medio de la diversidad. La recopilación e intercambio de información válida y confiable aumenta la confianza, contribuye a una cooperación eficaz de aprendizaje y ayuda a asegurar las acciones pertinentes y bien dirigidas. La creación de redes es un medio eficaz para forjar una amplia red de vínculos que pueden conducir a la colaboración y la construcción de la comunidad con otras en alianzas y coaliciones.

El papel de los líderes

El Liderazgo bajo esta concepción, no se acomoda a la tradicional noción común de líder como héroe.
Consiste en facilitar el desarrollo de un grupo de aprendizaje coherente que valore la diversidad y explore los conflictos de manera constructiva. Este proceso se basa en el respeto, aliento y construcción de la comunidad. El método más eficaz de garantizarlo es dar a los participantes el control del proceso de aprendizaje mediante la participación en un proceso en curso de la visión, la planificación, la toma de decisiones, y reflexionar sobre sus experiencias de aprendizaje.

El liderazgo existe entonces como un conjunto de relaciones entre los miembros del grupo u organización. Todos en el grupo tienen el potencial de liderazgo y pueden desempeñar un papel de liderazgo en varias ocasiones. Esta visión implica un enfoque centrado en el desarrollo del liderazgo de grupo centrado en el desarrollo organizacional y la capacitación.

Es importante señalar que este marco conceptual no es una receta. No es un programa o un plan de estudios. El desarrollo del liderazgo en esta concepción no es una mercancía para ofrecer. Además, no es un manual práctico o una reiteración de la práctica actual. Es, más bien, una perspectiva, un conjunto de ideas, una manera de pensar – la arquitectura subyacente múltiples variaciones de desarrollo de liderazgo de acción comunitaria. Su propósito es proporcionar una lectura contemporánea, una visión impulsada, basada en los valores guía para pensar, trabajar en, y la organización de la acción comunitaria de desarrollo de liderazgo. Adoptar esta manera de pensar, sin embargo, pueden requerir cambios sustanciales en la práctica personal, el pensamiento conceptual, y la aplicación de la organización.

Si un marco conceptual de este tipo es pasar del concepto a la práctica. Debe ser creativa y persistente aplicada. El tiempo, el compromiso y los recursos deben ser dedicados de manera decidida a la aplicación en el desarrollo de programas y desarrollo organizacional.

Se ha abierto pues una nueva era en el desarrollo de liderazgo, caracterizado por la comunidad, el aprendizaje, la visión y la acción. También tiene una responsabilidad – dada su historia y su trabajo actual con el desarrollo del liderazgo, y su misión de extender el conocimiento a los ciudadanos que lo necesitan – al abrazar el modelo, y compartir este paradigma “post-heroico”, centrado en las personas.
Por Javier Loaiza. Bogotá, Abril 8 de 2012

Por Javier Loaiza

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